Insultar por la puerta de atrás

Vivimos en tiempos de conflicto, no pueden negarlo.

Si a la olla a presión en que se encuentra la realidad política le sumamos los comentarios vertidos en redes sociales por indocumentados de medio pelo, el guiso está completo.

Existe un equívoco entre lo que es la libertad de expresión y lo que es un exabrupto escrito con mala leche por un berzotas. Yo lo asemejo a dar un revólver a un simio, al final el animal se volará el cráneo chupando el cañón del arma mientras aprieta el gatillo o le pegará un tiro a alguien de su alrededor.

Eso pasa con las opiniones vertidas por estos zoquetes, aspirantes a “periodistas ocasionales” y que en realidad son practicantes del “postureo” y zampabollos profesionales en eventos donde son invitados.

«Personalmente les recomendaría encarecidamente que regalasen sus opiniones en un foro que en este país siempre les acogió con cariño, los bares»

Emplazamientos donde cada cual puede soltar la más gorda sin temor al rechazo popular.

En estos tiempos en que cada vez más personas tienen la “piel tan fina” y cualquier opinión versada parece sensibilizar sus tripas, soltar un cuesco en forma de escrito puede ser letal, pero mucho me malicio que todo seguirá igual…

Algunos políticos seguirán mintiendo y vertiendo falsas promesas, los que carecen de vida propia se refugiarán en las redes para escupir insultos debido a su frustración personal… y aquí no pasará nada.

Por cierto, hay algo que no me deja dormir bien últimamente. Ahora que cada cual puede expresarse en su lengua local en el Congreso de los Diputados… ¿Cómo es que no existen traductores para el Silbo Gomero? (Lenguaje silbado de la isla de La Gomera/Islas Canarias)

Ya puestos, vamos a montar bien el circo…