Situado en pleno corazón de la Costa Brava, en Sant Feliu de Guíxols, y a los pies del hotel más lujoso que usted pueda imaginar, El Alábriga, se emplaza su SEA CLUB.
Nunca hablaría de un sitio que no conozco, cómo hacen otros, soy «old school».
La impresión que sentí al descender por las escaleras que me conducían al SEA CLUB fue de añoranza. Añoranza de la educación perdida por parte de profesionales de otros locales que visité, que te dan las buenas tardes porque les pagan. No cómo la de el portero del club, que me dio las buenas tardes con una amplia sonrisa. Esto es un aviso para navegantes.
“Al final va a ser cierto esto que leí en el prospecto, en el que desean que el visitante tenga una experiencia de 360º. Comenzamos bien” pensé.
Una Piscina infinity que se confunde con las bellas y cristalinas aguas del Mar Mediterráneo en este salvaje enclave, me recibe.
No me cabe la menor duda, al observar el elegante mobiliario, que el local pretende cubrir las necesidades del cliente más sibarita. Todo esta pensado para la comodidad del visitante, servicio de toallas, lavandería, cabinas y duchas.
En el restaurante con una capacidad para 120 personas, dado en el lugar donde nos encontramos, destaca el pescado de lonja. Pero podemos encontrar, obviamente otras lindezas para el paladar cómo arroces o carnes.
Si tuviese que recomendar algo, sería ver un atardecer desde allí escuchando música deep house.
Luego quédese usted a cenar y… pase la noche en el Alábriga Hotel, cómo hice yo, las vistas de la bahía de S’Agaró desde la terraza de la habitación le sobrecogerán (video)